Lugó Lugó, la firma colombiana reconocida por su enfoque sartorial, teatral y profundamente emocional, da un paso trascendental en su historia: presenta por primera vez una colección femenina, pensada para aquellas mujeres que han soñado con el universo estético, dramático y meticuloso que hasta ahora la marca reservaba para el vestir masculino.
“Las Cartas de Abelardo y Eloísa” una pasarela BYD por Lugó Lugó se llevó a cabo el 30 de julio a las 9:00 a.m., en una locación como parques del río durante el marco de Colombiamoda 2025, donde cerraron con un desayuno exclusivo para 250 invitados, entre ellos inversionistas, celebridades, clientes VIP y líderes de la industria.
La musa del evento fue nada menos que una de las mujeres más influyentes del mundo de la belleza: Maria Victoria Kjær Theilvig, actual Miss Universo 2024, quien encabezó la pasarela junto a un casting de modelos femeninas de talla internacional.
Mientras tanto, el diseño masculino —origen y orgullo de la casa— continúa más fuerte que nunca, reafirmando la expansión de Lugó Lugó en nuevos mercados y consolidando su ADN con siluetas poderosas, materiales inusuales y un romanticismo sin fecha de caducidad.
LAS CARTAS DE ABELARDO Y ELOÍSA
Como se tituló la colección, se inspira en una de las historias de romance más trágicas y apasionadas del medioevo. A través de textiles nobles, siluetas contrastadas y una paleta que navega entre lo celestial y lo terrenal, la propuesta reinterpreta el vínculo entre Pedro Abelardo y Eloísa: un romance prohibido entre conocimiento y deseo, que desató una devoción literaria que sobrevivió al tiempo y al sacrificio.
Siguiendo fiel a su ADN de marca, la colección incorpora guiños tropicales y suramericanos que conectan con sus raíces y el contexto local. Con esta propuesta, Lugó Lugó amplía su universo estético, dando paso a una visión más diversa, matizada y conectada con las distintas formas de habitar el deseo y la expresión personal. Una colección para quienes entienden que la moda comunica, confronta, emociona y debe evolucionar.