· Esta es la afectación para las empresas mexicanas que cumplen con las especificaciones de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM).
Pérdidas económicas por $227.8 millones de dólares por el ingreso de Equipos de Protección Personal (EPP), como cascos, guantes, cubrebocas, lentes, entre otros, provenientes de países asiáticos, esta es la afectación para las empresas mexicanas que cumplen con las especificaciones de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), afectado el 16.2% del mercado nacional de estos productos.
En conferencia de prensa Teseo Data Lab, presentó el primer Reporte de Diagnóstico Técnico del “Impacto Económico de la Competencia Desleal en Mercado de Equipos de Protección Personal en México”, informó que los costos sociales para los trabajadores y empresas por equipos en mal estado y sin las normas o especificaciones adecuadas, incrementan la probabilidad y severidad de accidentes absorbidos por empresas usuarias, trabajadores, IMSS y otros organismos.
Las empresas legalmente establecidas que fabrican con las especificaciones adecuadas pierden anualmente $106.3 millones de dólares en ingresos en producción y participación; mientras que los costos sociales por equipos de mala calidad supera los $121.5 millones de
dólares por atención médica, incapacidades y productividad perdida en las empresas.
Este mercado nacional tiene un valor de $1,402 millones de dólares anuales, se divide de la siguiente forma: sector público y privado gasta en Equipos de Protección Personal respiratorios $398 millones de dólares; manos y brazos $309.8 millones de dólares; pies y piernas $296.2 millones de dólares; cabeza $214.4 Millones de Pesos; visual y facial $128.9 millones de pesos; caídas de alturas $55.8 millones de dólares y otros especializados $32.5 millones de dólares.
Este informe indica que el ajuste arancelario que realizó en Gobierno Federal en año pasado, redujo la entrada de productos chinos de algunas categorías en Equipos de Protección Personal, estrechando de manera temporal, la brecha de precios; no obstante los aranceles no comprueban la calidad, ni el desempeño técnico de los productos que ingresan a México.